sábado, 20 de junio de 2015

2 faros andaluces podrían abrirse al público.

El pasado 19 de abril realizamos un marcha, la primera, para reivindicar el derecho de la población a acceder a nuestros faros y conocerlos.  Siendo realistas hay que reconocer que la convocatoria, a pesar de haber salido en diferentes medios de comunicación  incluídos Onda Cádiz y  Canal Sur televisión, no tuvo la repercusión que hubiésemos deseado y el grupo allí reunido no alcanzaba la veintena de personas. 

Aquella mañana me sentí un poco desolado con la sensación de que todo lo que estábamos haciendo no valía la pena
, no solamente porque los organismos oficiales no hacían nada, sino porque la población, aquellos para los que estábamos luchando, tampoco se movían.  Igual era el momento de reconocer que a los andaluces en general, sus faros, no les interesan ni mucho ni poco ni nada.

Costó trabajo, pero nos repusimos de aquel K.O. anímico y seguimos adelante. Hoy, cosas de la vida, nos llega una noticia que es una inyección de optimismo y de ánimos: La Autoridad Portuaria de Cádiz, según La Voz Digital, se está planteando abrir al público los faros de Trafalgar y Cádiz. 

La noticia también habla de aquella marcha que realizamos unos pocos enamorados de los faros en el mes de abril. Los que estuvimos allí aquel día, los pocos que hicimos el recorrido hasta el Faro de Cádiz a pesar de ser "cuatro gatos" a los que los demás miraban extrañados, podemos sentirnos hoy contentos y orgullosos. Contentos porque esta sí es una buena noticia, porque es la posibilidad de abrir un camino que lleva a donde queremos: abrir los faros a la población. Orgullosos porque en mayor o menor medida esta noticia es consecuencia de aquella otra.


lunes, 11 de mayo de 2015

Frente al negocio de los faros.

De todos es sabido  el interés que de un tiempo a esta parte tiene Puertos del Estado en hacer negocio con los faros españoles. Ante ello, en diferentes puntos del país, los ciudadanos empiezan a oponerse  a estos planes, pero lo hacemos de manera aislada y centrados normalmente en aquel faro que nos pilla cerca, el que "nos toca la fibra" porque forma parte de nuestro paisaje. Pero si queremos hacer frente a los planes de Puertos del Estado el camino no es ese, el camino, la forma, la posibilidad de conseguir algo, pasa por hacerlo juntos, por hacer una Fuenteovejuna de los faros.

En este sentido hoy hemos enviado una nota de prensa a diferentes diarios, tanto impresos como digitales, del país, con la intención de que la propuesta de unirnos llegue al mayor número de personas posibles y en la mayor cantidad de sitios posibles.  A continuación (aunque es el mismo texto) os dejo enlaces a aquellos que me consta que lo han publicado, el primero, como siempre, Chipiona Noticias, gracias a nuestro buen amigo Juan Mellado y después Bahía Sur Radio. A ambos nuestro más sincero agradecimiento.



lunes, 9 de marzo de 2015

Visita a 4 faros de Portugal

De la misma manera que los faros, a la hora de guiar a los navegantes, no hacen diferencias por el color de su piel, sus creencias religiosas o su nivel económico o social, esta Asociación no las hace entre estas torres. Nos es indiferente si son andaluzas o no, o si están fuera de nuestras fronteras. Ser amigo de los Faros de Andalucía es, por extensión, serlo de todos los faros.  Por este motivo hace unos días pedimos autorización para realizar una nueva visita y conocer otros  faros, esta vez fuera de Andalucía y fuera de España: faros portugueses. Dicen que si quieres alcanzar a las nubes debes apuntar a las estrellas así que pedimos permiso para 6 faros. Lo hemos obtenido para cuatro pero, sinceramente, son los mejores que podíamos alcanzar: son los faros de Cabo da Roca, Da Guía, Sines y Cabo San Vicente.

Estos faros son visitables las tardes de los miércoles pero evidentemente en una tarde es imposible ver los 4, a lo sumo serían dos. Por ello pedimos la autorización para el lunes 30 y el martes 31 de este mes de marzo de manera que al final, si no hay cambios, el horario de nuestra visita será:

Lunes 30:  
 Faro de Cabo da Roca.


El punto más occidental del continente europeo,  un Fin del Mundo a partir del cual comienza un océano inmenso.


 Faro Da Guía.

                                           Posiblemente el faro más bonito de Portugal.


Martes 31:

 Faro de Sines.

                                 En su interior se encuentra esta impresionante escalera.




Faro de Cabo San Vicente.


Solamente 10 faros en el mundo poseen una lente hiper radiante, el de Cabo San Vicente es uno de ellos.


Yo animo a todos los socios a hacer un esfuerzo dentro de sus posibilidades porque tenemos la posibilidad de ver faros únicos a los que entraremos solos, con la única compañía del farero. Por otro lado su estado de conservación  está, por lo general, muy por encima del de los españoles. 





domingo, 1 de marzo de 2015

Charla en el C.E.I.P. Cerro de San Juan.

El pasado día 24 de febrero nuestras charlas sobre los faros andaluces llegaron a los alumnos y alumnas de primaria del colegio Cerro de San Juan, en la localidad sevillana de Coria del Río donde trabaja como maestra nuestra amiga Araceli.

En esta ocasión participaron todos los cursos, en un primer turno los de primero, segundo y tercero y en otro posterior los de cuarto, quinto y sexto.  A los tutores casi siempre se les hace que los chavales hablan más de la cuenta y que su comportamiento no es todo lo bueno que sería deseable pero yo creo sinceramente  que los críos se portan divinamente, incluso, en este caso, los pequeños de 7 añitos. Lo que ocurre es que, de vez en cuando, los altero un poquito con fotografías de faros que parecen personas, o ellos mismos se alteran un poco viendo lo diferente que puede ser un faro de otro o sus escaleras. Y cuando ven las bombillas pues...  todo son exclamaciones de asombro. Es normal: a cualquier persona que nunca haya visto una de estas lámparas le sorprendería su tamaño así que imaginad a los críos cuando las ven al lado de una de esas bombillas que tenemos en casa.

Al final de la charla el equipo directivo tuvo un precioso detalle conmigo: regalarme como recuerdo de este día la placa que véis en la imagen.  Ella, la placa, ya está puesta entre los pequeños tesoros de
 mis cosas de los faros, ellos, los alumnos, las alumnas, los maestros, las maestras y el colegio entero ya tienen su sitio en mi corazón.



viernes, 20 de febrero de 2015

Yo ya tengo mi camiseta, ¿y tú?

Desde hoy disponemos de las camisetas de la Asociación. Entre las distintas posibilidades que habían de color hemos elegido este que, en cierta medida, está muy relacionado con el mar y el cielo de Andalucía.  El rótulo es pequeño y discreto (no hace falta gritar para decir verdades) y ponerlo en ese lugar ha sido con la idea de  que quedase, más o menos, encima del corazón: el lugar donde llevamos a las personas y las cosas que queremos.

Las camisetas de  mujer las tenemos en las tallas  S, M, L, XL y XXL y las de hombre además de estas en la XXXL. Estas camisetas pueden adquirirse aunque no se sea miembro de la Asociación al precio de 12,00 euros con gastos de envío por correo certificado incluídos. Si quieres hacerte con alguna bien para tí bien para regalarla  puedes ponerte en contacto con nosotros a través de nuestro correo: farosdeandalucia@hotmail.es  El oso Hugo ya tiene la suya.


domingo, 8 de febrero de 2015

¿Nos echas una mano?

Desde la Asociación de Amigos de los Faros de Andalucía y a través de la página avaaz.org hemos creado una petición a las distintas autoridades portuarias existentes en Andalucía para que abran nuestros faros a la población en general.  Si consideras que lo que pedimos es justo y merece la pena tú puedes ayudarnos, es muy fácil: solamente tienes que entrar en esta página y firmar, después puedes darla a conocer a tus amigos y contactos y pedirles que ellos hagan lo mismo. ¿te imaginas a la cantidad de personas que puede llegar esta petición para que, si lo desean, pongan su granito de arena? Una firma sola posiblemente no represente nada, pero, si nos ayudáis, pueden ser cientos, y cada una de ellas tiene un valor incalculable.

Los Amigos de los Faros de Andalucía te damos las gracias por tu colaboración.

domingo, 14 de diciembre de 2014

10 ideas erróneas sobre los faros.

Las personas solemos tener ideas hechas de cualquier cosa que, muchas veces, no se corresponden con la realidad. La razón principal suele ser el desconocimiento y los faros no  escapan a esta norma. Veamos 10 ideas que se suele tener de ellos y que son sólo "verdades a medias".

1.- Están en la costa.  Suele ser lo habitual, pero algunas veces están bastante retirados de ella, el caso más llamativo es el de Vila Real do Santo Antonio, un faro portugués en la margen derecha del Guadiana que está a 750 metros de España y a 1.560 de la orilla del mar.


2.- Son edificios aislados, generalmente sobre un acantilado. Hay faros que sí, pero los hay en playas, como el de Torre la Higuera, en puertos, como la Farola de Málaga, o incluso en pleno paseo marítimo rodeado completamente de pisos como es el caso del Faro de Marbella.

3.- Son torres altas. Unos sí y otros no. El de Chipiona mide más de 60 metros, en cambio el Faro de San Telmo, en Almería, es una torre de 7 metros de altura. En realidad lo importante es que el foco luminoso esté a cierta altura, si la base de la torre está casi a nivel del mar aquella ha de ser alta, pero si está sobre un acantilado la torre puede tener poca altura. El caso más representativo es el Faro de La Polacra, en la provincia de Almería: su torre tiene solamente 14 metros  pero es el faro con el plano focal a mayor altitud sobre el nivel del mar en toda la costa del Mediterráneo: 281 metros.

4.- Todas las torres altas destinadas a guiar a los barcos son faros.  Falso. Un faro no se considera faro por la altura de su torre sino por el alcance de su luz que ha de ser superior a 10 millas, por debajo de ese alcance es  baliza. Un buen ejemplo es la del dique Juan Carlos I, en la costa de Huelva, que con sus 31 metros de altura no tiene la categoría de faro al no tener su luz ese alcance mínimo de 10 millas.

5.- Todas las torres están hechas con los mismos materiales. Las hay de hormigón, de mampostería, de piedra ostionera... incluso metálicas, como es el caso del Faro de Cádiz.

6.- Su luz se enciende y apaga continuamente. Depende del faro. Aquellos en los que vemos de noche unos haces de luz girando en torno a la linterna no: Chipiona, Cabo Roche, Tarifa, Torre la Higuera... en estos casos la luz ( o las luces) está siempre encendida y es el giro de la óptica o el panel el que produce a lo lejos esa sensación de intermitencia. Hay otros que sí: son las lentes de horizonte, aquellas que emiten su luz en 360 grados cuando están encendidas. En este tipo existen dos variedades: las de destellos, que la luz está apagada y cada cierto numero de segundos se enciende un instante y las de ocultación, que son aquellas en las que la luz está encendida y cada cierto intervalo se apaga un momento. De este tipo las tenemos en Rota, La Herradura o La Polacra.

7.- La luz de un faro siempre se ve blanca.  Normalmente sí, pero hay faros que también señalizan un peligro concreto, como unos bajos, en esos casos parte de la linterna del faro posee unos cristales rojos llamado sector rojo que indica la dirección del peligro y que vista la luz desde una embarcación que se encuentre en esa zona se ve de color rojo.





8.- Todas las torres son circulares.  Es la imagen que se suele tener de un faro, pero la de Torre la Higuera es triangular, la de Cabo Roche cuadrada, la de El Picacho, en Mazagón, octogonal...


9.- Dentro de su lente hay una bombilla.  En realidad hay, cuando menos dos. Es el caso de los faros con lentes de Fresnel como Chipiona o Mazagón. Una es la lámpara de servicio, la que está encendida, pero junto a ella está la de reserva, un tanto inclinada. Si la de servicio se  funde un mecanismo hace girar el soporte y entra en servico la que estaba de reserva. En otros faros hay paneles con varias lámparas cada uno (Torre la Higuera) o tienen sistemas de led.

10.- Desde hace unos años los faros son automáticos.  Lo cierto es que los faros comenzaron a ser automáticos hace más de un siglo gracias a los destelladores de acetileno y la válvula solar, dos inventos del ingeniero sueco Gustaf Dalen. Con el primero consiguió que los faros tuviesen diferentes carasterísticas luminosas, ahorrasen un 90% de acetileno y no hiciera falta la presencia humana para su mantenimiento durante meses. Con la válvula solar logró que los faros se encendiesen y apagasen solos dependiendo de la luz exterior. Ambos inventos le valieron el Premio Nobel de Física en 1912.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Nuestras fotos y el Faro de Chipiona.

Uno de los fines primordiales de esta Asociación ha sido, desde el primer día, acercar los faros andaluces a la población, darlos a conocer. Lamentablemente de los 3o que tenemos en Andalucía solamente uno, el de Chipiona, admite visitas. A pesar de ello los miembros de esta Asociación hemos tenido la oportunidad de acceder a otras 12 torres más. No ha sido una labor fácil conseguir los permisos pero en cierta medida podemos sentirnos unos seres privilegiados porque hemos accedido a sitios donde pocas personas lo han hecho, hemos entrado en faros tan modernos como Torre la Higuera y en faros con más de 150 años como Trafalgar o Tarifa. Hemos tocado sus piedras, hemos visto sus lentes, los mecanismos de peso motor que penden por los huecos de algunas de sus escaleras y hemos visto, desde sus linternas y balcones, dos mares diferentes, playas y acantilados.

De las 7 autoridades portuarias existentes en Andalucía solamente una, la de Sevilla, permite que quien lo desee sepa cómo es un faro por dentro, que quien quiera suba a su torre y vea su óptica y su linterna. También muestra en el patio del faro imágenes de la torre desde sus primeros días hasta hoy y lentes y aparatos pertenecientes a la historia de los faros. Desde hoy la Autoridad Portuaria de Sevilla y la Asociación de Amigos de los Faros de Andalucía se unen para mostrar a la población cómo son otros faros que no están abiertos al público, y lo hacemos exponiendo junto a algunos ventales de la torre las fotografías de nuestra exposición. Para la autoridad portuaria es una manera de ampliar la oferta cultural que representa el faro, para la asociación un modo de compartir, en la medida de lo posible, nuestras experiencias en otras torres. No podemos transmitirle a nadie las emociones, los sentimientos vividos en cada faro, por ello ofrecemos estas imágenes que capturaron nuestras cámaras porque antes las habían visto nuestros corazones.

A partir del jueves 18 aquellos que visiten el Faro de Chipiona podrán ver, junto a los ventanales, trocitos de otros faros andaluces.



lunes, 8 de diciembre de 2014

Prueba de banda musical.

Durante un tiempo vamos a probar a tener música de fondo mientras se visita este blog.  Desde hoy, en la parte superior de la página aparece una franja azul en cuyo lado izquierdo puede leerse el título de la canción y el autor. Más a la izquierda están los botones para cambiar de canción (de momento son sólo 2) o detenerla si se está oyendo otra cosa o simplemente no  apetece. En el otro extremo, en el lado derecho, tenemos el mando para el volumen. 

Si el tema resulta positivo más adelante añadiremos otros temas, todos ellos instrumentales, para hacer más amena la visita.  

Espero que el experimento funcione y sea de vuestro agrado.




domingo, 7 de diciembre de 2014

Nace nuestra primera hermana.

Por fin, después de dos años siendo hija única, a nuestra Asociación le ha nacido una hermana en el País Vasco. Nuestro amigo José Antonio ha creado la Asociación Cultural de Amigos de los Faros de Euskadi y para todos los amantes de los faros esto es una alegría inmensa.

Las cosas son imposibles hasta que se hacen, ¿quién iba a decir hace poco más de 2 años que hoy habría en España 2 asociaciones de amigos de los faros?  ¿Quién nos dice que dentro de unos meses no serán más? Es solamente cuestión de tiempo y de que alguien dé el primer paso. Igual que es cuestión de tiempo que estas asociaciones terminen uniéndose y creando una federación de asociaciones de amigos de los faros, y es que nuestras torres, ya estén en Galicia, Cataluña, Baleares, Euskadi o Andalucía se merecen que sean valoradas y conocidas por la población, solamente uniendo nuestras fuerzas tendremos posibilidades de conseguirlo.

Desde esta página mandamos todo nuestro apoyo a nuestros amigos de los faros de Euskadi y les animamos a abrir caminos, a ser en cierta medida el faro que indique a otros el camino a seguir para crear nuevas asociaciones.

Euskadi y Andalucía, el Norte y el  Sur  del país unidos por una misma pasión: los faros.

¡¡ Bienvenidos !!

martes, 25 de noviembre de 2014

Esos Amigos de los Faros de Andalucía.

A finales de septiembre se cumplieron 2 años de aquella reunión en la que se formalizó la creación de esta asociación aunque el papeleo reglamentario retrasó hasta los primeros días de febrero de 2013 la incorporación de los primeros socios. Desde entonces hemos inaugurado nuestra exposición en 5 lugares diferentes y hemos visitado 13 faros en las provincias de Huelva, Cádiz, Granada y Almería. Lamentablemente no todos nuestros socios han tenido la oportunidad de disfrutar de esas visitas por diferentes cuestiones, sobre todo porque viven lejos: Córdoba, Cáceres, Madrid, Cataluña, País Vasco...  y a pesar de ello siguen siendo socios de la Asociación de Amigos de los Faros de Andalucía.

Todos los que formamos esta Asociación queremos a los faros, los amamos, pero hay una serie de socios que realmente son amigos de nuestros faros andaluces, porque forman parte de esta Asociación en defensa de ellos sin sacar a cambio nada, como hacen los verdaderos amigos. Eso sí que es ser amigo de los faros de Andalucía. Por ello hoy quiero dar las gracias públicamente a quienes desde la distancia siguen colaborando y formando parte de esta Asociación a pesar de todo:

María José, Mario, Amalia, Francesc, Ricardo Alba, Mari Carmen, Septimio, Adela, Leandro, Ricardo Batista, Ana, Sergio, Lidia, Miguelito y José Antonio.


Gracias por seguir con nosotros, ojalá algún día disfrutemos de vuestra compañía.

martes, 28 de octubre de 2014

Mis faros humanizados.

Algunas veces, menos de las que hubiese querido, he dado charlas sobre los faros a los chavales en los colegios. En ellas les hablo de su historia, de su evolución, de cómo funcionan, de cómo era la vida de los fareros... también les enseño lámparas antiguas, grandes bombillas que en otros tiempos alumbraron en la lente de algún faro español y al final, con una pequeña baliza, les enseño cómo funciona la lente de Fresnel concentrando la luz en un haz horizontal. Procuro que se sientan "importantes" y agradecidos a sus maestros porque están viendo cosas que pocas personas han visto. Al fin y al cabo son críos y, para que no se aburran, les hago alguna broma de vez en cuando, les pongo alguna imagen simpática y les digo que los faros, muchas veces, son como las personas. Entonces entran una serie de fotos de torres: una alta y delgada (como algunas personas), otra bajita y regordeta, una de un faro antiguo y clásico y otra de uno moderno. Al final, en cada una de ellas, los críos reconocen a una persona de su entorno. Entre las fotografías que les muestro cuando hablo del parecido entre faros y personas aparece esta de la izquierda: es el faro portugués de Montedor, a pocos kilómetros de Galicia. Ellos tienen que imaginarse que se trata de un hombre y tienen que decir cómo es: De entrada todos gritan: ¡Altooooo!, no falla, pero después van opinando sobre su carácter, su profesión...  si les das a elegir todos optan porque es un hombre serio, y que puede ser un policía más que un tendero o un maestro. ¿Qué pensáis vosotros? seguramente tengan razón ¿verdad?  Después les pido (igual que a vosotros ahora) que imaginen cómo es la escalera de ese faro, y les ofrezco 3 posibilidades, estas tres que véis aquí.



Ellos suelen votar por la segunda: la imagen del exterior de la torre les hace imaginar que, por dentro, el faro es así.  ¿Pero es realmente esa?  No sé cual habrás pensado tú que lees esto, pero la escalera de esta torre de piedra es la primera. ¿Qué les ha pasado a los críos?  Simplemente lo mismo que nos ocurre tantas y tantas veces  a los mayores, aquello que, de una u otra manera van aprendiendo de nuestro comportamiento: han etiquetado al faro, han dicho cómo es su interior sin conocerlo, basándose solamente en su aspecto exterior.  Cuando les digo cual es la escalera son reacios a creerlo, les cuesta, después se ríen, se sorprenden. Al final entienden por qué se equivocaron. ¿Aprenderemos los mayores algún día a conocer antes de calificar?

lunes, 27 de octubre de 2014

Visita de Adela a Punta Carnero.

Hace unos días podíamos leer lo que  nuestra amiga Charo contaba sobre la visita que hicieron al Faro de Punta Carnero con motivo del cumpleaños de su tía Adela.  Hoy es la protagonista del cumpleaños y de la historia quien nos dá su visión.  Me ha costado mucho trabajo poner el texto tal y como me lo ha mandado Adela, sin recortar alguna que otra frase,  porque cuando se tiene cariño a una persona las cosas se hacen sin esperar nada a cambio. Así hicimos Charo, Antonio, Ángel y yo lo del regalo a nuestra amiga, pero, como podréis leer, ella es extremadamente agradecida y se ha empeñado en que yo, a pesar de que nadie me vea, me sonroje.  En fin, aquí está tu relato Adela, un abrazo inmenso, con todo el cariño que te tengo.


Visita al Faro de Punta Carnero.

Hola, amigos de los faros:


Hoy quiero dejar constancia de lo que es un amigo verdadero de los faros. He escrito algunas cosillas ya que nací en uno de ellos y llevo dentro de mí esa semilla que nunca podré olvidar.

Después de lo escrito por mi sobrina Charo poco puedo decir, sólo quiero dar las gracias a Paco y Ángel, el torrero, que hicieron posible este sueño y convertirlo en realidad. ¡Cuántas veces llegué  hasta la reja para verlo desde lejos sin tener la oportunidad de poder entrar!  Esto ha sido para mí, más que un regalo, una ilusión cumplida. Podéis imaginaros: volver a vivir todos aquellos recuerdos y después de más de setenta años volver a visitar todos los rincones donde viví esos años de mi niñez.  Subir a la torre, donde casi puedes tocar el peñón y ver pasar esos barcos que, camino del Estrecho, te pasan por delante. Fue emocionante, y eso se lo debo a nuestro querido amigo Paco que a mis ochenta y cuatro años me hizo el regalazo de visitar ese faro moviendo todos los hilos necesarios y preparando al torrero de turno que nos recibió con los brazos abiertos, como todos los torreros que conocí en mis tiempos; eran afables y se desvivían con las visitas que llegaban hasta allí. Fue un día memorable para mí y mis acompañantes, Charo y Antonio, que me desplazaron hasta allí.


Desde luego este Paco no tiene precio, y no lo digo por su atención conmigo, lo digo por su labor desarrollada en su amor por los faros dando a conocer a tantas personas la labor de los faros y de aquellos hombres que dieron parte de sus vidas por los hombres de la mar y nunca fueron reconocidos. En aquellos tiempos no era fácil la vida en los faros, hoy gracias a Dios han cambiado mucho las cosas y gracias a hombres como Paco hemos sabido de su existencia y de la vida y milagros de los hombres de los faros, y lo mejor de todo es que Paco no es farero, ni hijo del cuerpo, ¿Cómo corresponder a tanta generosidad?

Lo vuelvo a decir: Paco, no tienes precio. Mil gracias por tu detalle, espero que algún día se reconozcan tus trabajos y esfuerzos por llevar adelante esta misión tan meritoria en favor de los faros.

Un fuerte abrazo.


Adela Fedriani.


jueves, 23 de octubre de 2014

Un te en el faro.

A finales del pasado mes de septiembre nuestra socia y amiga Adela cumplía 84 años. Su padre era farero y ella nació en el antiguo Faro de Isla Verde, una pequeña isla en la bahía de Algeciras que hace años dejó de ser isla cuando la unieron al puerto. Ha vivido en varios faros andaluces y parte de su niñez la pasó en el de Punta Carnero.  días antes de su cumpleaños la Asociación se puso en contacto con el actual farero, Ángel, un encanto de persona,  y entre todos le organizamos un regalo a nuestra amiga Adela: volver al faro de su niñez.  Su sobrina Charo, que también forma parte de la Asociación, fue la encargada de llevarla y ahora es quien nos cuenta la experiencia.



Un te en el faro

Llegamos un poco antes de la hora acordada. Ángel, el farero nos esperaba. Marcamos su móvil para avisarle de que estábamos junto a la verja cerrada.  Silencio, olor a mar y muchos barcos navegando por el estrecho. Un paisaje de naturaleza viva pero silenciosa estaba a nuestros pies. Habíamos conseguido –gracias a la Asociación de Amigos de los Faros- poder visitar el Faro de Punta Carnero, en Algeciras. Y con nosotros, mi tía Adela, hija, sobrina y nieta de farero (o torrero como ella dice) que volvía al lugar 74 años después, que no son nada.


Sus ojos se fijaron en la torre –la reja no existía en los años cuarenta-. La casa del faro había sufrido algunas reformas. En el lado izquierdo de la fachada había un cañaveral, pero no quedaba aquel magnífico huerto. Rodeando el edificio, por la parte de atrás, no se observaban los restos del puesto de artillería defensivo de la guerra de la Independencia. Y tampoco estaban ya las dos higueras con cuyos higos negros mi abuela hacía dulces con azúcar moreno, canela y clavo. Sí estaba el mismo cañón de niebla de entonces, aunque algo más arreglado por fuera. Mi tía Adela también buscaba la alcantarilla en la que se refugiaba con sus padres y hermanos -la familia del farero- de los bombardeos aéreos alemanes. 
Con Ángel nos recibe su madre, una anciana dulce que aún conserva un encanto y belleza natural. Ambos nos enseñan el edificio por dentro, con un patio enlosado que al final lleva a la entrada al faro, y que a ambos lados tiene lo que fueron las viviendas de los dos fareros. Uno de ellos fue mi abuelo,

Francisco Fedriani Garbarino y el otro Eugenio Ruiz Mayorga. El patio ahora está cubierto, pero entonces sin techo caían en su interior los trozos de metralla procedentes de la contienda mundial. Entramos en lo que fue el despacho de mi abuelo. Allí escribía los partes diarios de trabajo, tras la noche en vela atendiendo el encendido del faro. Al amanecer podría descansar durante el día y noche siguientes, relevándole el otro farero. Hoy la habitación es el laboratorio del torrero, que colabora tecnológicamente en la observación de las corrientes marinas del lugar.
Pero cuenta mi tía que tras acabar su trabajo diario al amanecer, en lugar de acostarse, mi abuelo salía de la vivienda para estar a eso de las 8 de la mañana y hasta las 2 en que regresaba a comer, en una casita sobre el cerro pintada de verde, en el lugar llamado “La Ballenera”, en la que daba clases a los hijos de los pescadores. Mi tía cantaba canciones a los niños. El chalet continúa en pie, aunque en un estado de abandono.
Y mi abuela cantaba también mientras él se echaba la siesta. Han pasado solo 74 años. Aquella tarde robamos un par de horas a la soledad del farero. Nos apropiamos de parte de su silencio, de su conciencia interior y su paraíso. Ángel nos recibió con un muestrario de tés y unas galletas. Aquellas infusiones nos supieron a gloria. Allí no llega ni el cartero ni la recogida de basuras. En realidad, el tiempo no había pasado.