miércoles, 13 de noviembre de 2013

Los faros de Huelva.

Pocas veces las cosas salen tan bien como nos ha salido esta visita a los faros de la provincia de Huelva. Desde el primer momento los responsables de la Autoridad Portuaria colaboraron al 100x100 para que la Asociación pudiese visitar sus faros, incluso pusieron la visita en sábado (día que ellos normalmente no trabajan), para que pudiesen asistir más socios. Por otra parte ampliaron en hora y media el tiempo que nos iban a dedicar para que pudiésemos disfrutar más y mejor de cada faro, por ello queremos hacer público nuestro más sincero agradecimiento al personal de la Autoridad Portuaria de Huelva que nos permitió el acceso y a los técnicos que  nos acompañaron durante toda la mañana.
Los 3 faros que íbamos a ver son completamente diferentes tanto por fuera como por dentro, eso hacía más interesante aún la visita. El primero era el de Torre la Higuera donde habíamos quedado a las 9,30 de la mañana.
Faro de Torre la Higuera, el primero que visitaríamos.


 Este faro lo edificó en 1.986 la Maquinista Valenciana. Es una torre de planta triangular de 20 metros de altura que pone su plano focal a 47 sobre el nivel del mar. Utiliza un sistema de lámparas de haz sellado, su alcance es de 20 millas y ofrece un grupo de 3 destellos de medio segundo de duración cada 20 segundos. Con su forma de triángulo equilátero decía Ismael Guarner, el arquitecto que lo diseñó, que "buscaba la similitud con el afloramiento de determinados minerales".

Las 3 paredes que forman la torre son completamente ciegas y la iluminación de su interior se consigue de manera magistral gracias a una línea vertical de cristales de diferentes colores que recorre una de sus aristas.

Cristalera que da luz y color al interior del faro.


                          La escalera, de hormigón como toda la torre, corre pegada a sus paredes.


El color de los cristales varía por tramos, ello produce este efecto en el interior.

La playa de Matalascañas vista desde la linterna del faro.

A esta linterna le afectan de manera especial las partículas de sal que flotan en el aire, por ello, para mantener el alcance de la luz, los técnicos deben limpiar los cristales cada cierto tiempo.



Dejamos atrás el faro más moderno de la provincia y nos dirigimos al de El Picacho, en Mazagón, una torre octogonal de sillería con bandas verticales de ladrillo en sus aristas, representación física de la típica imagen de un faro. La torre tiene 24 metros de altura y se encuentra a 600 metros de la costa en una parcela llena de pinos. Lo que en otros tiempos era casa de farero y almacenes hoy es un centro cívico.
Faro de El Picacho, en Mazagón, con su preciosa torre octogonal.

Ya en 1.844 se pedía la instalación de 2 luces que marcasen la entrada a la ría de Huelva pero hasta 1.861 no se dan los primeros pasos al instalar 2 faroles de reflectores con lámparas de aceite de oliva en el cerro del Puntal que daban una luz blanca fija. En 1.884 se decide construir un faro de 2º orden en El Picacho pero el concurso queda desierto por 2 veces y se opta por levantar uno alternativo en La Rábida. El absurdo diseño del faro, una torre de 64 metros de altura y 90 centímetros de diámetro interior que no permitía ni instalar el aparato óptico ni acceder a la linterna, lo hace inviable y se retoma la idea de Mazagón.

Acceso a la torre y escalera metálica de caracol que sube a la linterna.


Las obras comienzan en 1.899 y en 1.901 se inaugura el faro con el aparato de 2º orden procedente del viejo faro de Cádiz mandado derribar por el Duque de Nájera durante la guerra con Estados Unidos.

En 1.925 se instala un sistema de vapor de petróleo y 6 años más tarde se automatiza con uno de gas acetileno con característica de 2+4 destellos blancos cada 30 segundos. Se electrifica en 1.952. Su plano focal se encuentra a 52 metros sobre el nivel del mar y sus 25 millas de alcance lo convierten en el más potente de la provincia.
La linterna es la original, con sus cristales rectangulares y montantes verticales, típica de los faros del Primer Plan de Alumbrado de las Costas Españolas.

El de Mazagón es el único faro de la provincia que tiene lente de Fresnel.

Desde su balcón puede verse en la punta del dique Juan Carlos I la baliza que marca la entrada a la ría de Huelva. La torre es prácticamente igual que la del faro de El Rompido.



En El Rompido nos espera el tercer faro del día, aunque en verdad son 2: el antiguo, que fue el primer faro de la provincia de Huelva inaugurado en 1.861 y el actual, mucho más moderno y frío.

La historia y el presente casi se dan la mano en El Rompido.


La primera luz que hubo en el faro primitivo era un aparato de tercer orden con lámpara de aceite de oliva con característica de luz blanca fija con un destello cada 4 minutos y un alcance de 14 millas.

En 1.919 se cambia por una de petróleo por incandescencia y al aparato original se le acopla un sistema de pantallas giratorias que producían una apariencia de 2+1 ocultaciones y un alcance de 16 millas. 9 años después, dado que la apariencia de este faro era muy parecida a la del de Mazagón se  cambia de nuevo y se deja en un grupo de 2 destellos cada 5 segundos, para ello se cambia el sistema de pantallas por otro de lentes giratorias. En 1.934 se automatiza con el uso de gas acetileno y destellador.


La nueva torre encierra una escalera de caracol que gira sobre sí misma a modo de sacacorcho y que se hace interminable cuando se sube.


En 1.975 es preciso recrecer la torre 15 metros pero su estructura no lo permite haciéndose necesaria la construcción de un faro nuevo. La nueva torre tiene una altura de 24 metros, plano focal a 43 sobre el mar y un alcance de 23 millas con grupo de 2 destellos blancos cada 10 segundos.

El río Piedras y la flecha de El Rompido desde los 24 metros de altura del faro.

Disfrutar del paisaje desde las torres es una de las maravillosas experiencias que conlleva acceder a los faros.

A algunos el día se nos hacía corto y quisimos ver la puesta de sol desde la playa de Mazagón y fotografiar el faro encendido al anochecer.


Ya son 4 los faros andaluces que hemos tenido ocasión de visitar, pero quedan más... ya tenemos un nuevo reto en el horizonte: conseguir visitar algunos de Almería, entre ellos Cabo de Gata. Paso a paso.

F.G.M.


2 comentarios:

Leonor dijo...

Nuestra asociación cada día se va conociendo más, hay muchas personas que piden ser amigos de nuestro grupo y enlazan el blog porque lo encuentran muy interesante.

Realmente esta entrada es preciosa, nunca podremos olvidar el día tan maravilloso que pasamos.

Un beso.

Anónimo dijo...

Si que fue un día precioso Leonor, pero ¿sabes qué es lo mejor? pues que con una poquita de suerte quedan más días así.
Un beso.

Paco.