A) Tomas de ventilación para la lente.
B) Reflactores propios de los faros aeromarítimos que lanzan la luz del faro en vertical.
C) Reflactores utilizados para provocar, a intervalos, destellos con mayor alcance.
Marinero en tierra, cansado de ver la mar desde su faro un buen día, Juan, se hizo a la mar y llenó sus pulmones del olor a sal, sus oídos del sonido de las olas rompiendo contra la quilla de su barco y sus ojos de la luz de la luna llena, de las estrellas y de los faros.
Nuestro amigo Mario Sanz, farero de Mesa Roldán, va a publicar en breve un nuevo libro, en este caso una recopilación de relatos relacionados con el mundo de los faros y del mar. ¿Quién mejor que un farero para hablar de ello?